Noticias

Violación: El delito problemático | Vanguardia

¿Por qué no se reporta?

Según relata el doctor del área de medicina legal de la fiscalía, Ernesto Posada, en la Secretaría de Salud son comunes los casos de menores de 15 años embarazadas. Por ley, explica, todas fueron víctimas de violación. 

“La paciente no se da cuenta que legalmente fue víctima de violación, primero porque dice haber tenido relaciones bajo su propia decisión y segundo porque desconoce que la ley la protege en esa situación”, comenta Posada. 

Así mismo, dice que las personas suelen no querer acudir a denunciar a la fiscalía, debido a que es un entorno con policías, funcionarios de poca amabilidad, gente con armas, en pocas palabras no es un entorno agradable. 

Se supone que con el Centro de Justicia para la Mujer, creado en 2014, la atención es más amable, sin embargo, en la Red de Mujeres de la Laguna difieren en esto. 

Adriana Romo de la Red de Mujeres, menciona que no es una gran mejora ya que el Centro de Justicia es como si se tratara de la misma fiscalía, pero en un edificio nuevo, porque finalmente dependen de ellos. Inicialmente la atención era solamente brindada por mujeres, pero esto ha ido cambiando con el paso de los años.

Ernesto Posada añade que con frecuencia la víctima no reporta por el temor a que no le crean, pues no se quiere exponer al escrutinio público. 

Diversa bibliografía habla sobre que la violación es el delito más difícil de probar, debido a que son delitos que tienen mucho que ver en la intimidad, no se hacen públicos y eso hace que muchos casos no se reporten.

“Es complicado denunciar a un familiar, en especial a uno biológico”, comenta el doctor Posada, pues dichos casos involucran un gran choque emocional debido a que no se asimila que esa persona con la que se convive diariamente haya sido capaz de cometer este acto, además de que, otra vez, se piensa que no será algo creíble para la mayoría. 

Posada añade que el nivel cultural, socioeconómico y religioso son también factores que afectan la toma de decisiones para presentar una denuncia.

Otro factor en contra es que cuando se denuncia este delito, con frecuencia se hace a destiempo, es decir, suelen pasar meses o años. Acorde a Adriana Romo, psicóloga de profesión, pasan por lo menos 5 años para que ocurra una denuncia.

En el caso de los menores de edad, generalmente no denuncian porque el agresor los convence de hacerlo mediante el chantaje, regalos, o se les hace creer que es algo normal que demuestra el amor que sienten por el menor de edad. Cuando esto no funciona, señala Ernesto Posada, se recurren a las amenazas físicas o de muerte en contra del menor de edad o contra alguna persona querida del menor.

“Las amenazas en personas mayores de 15 años y personas adultas, son de carácter físico, las amenazas de muerte, y de manera reciente existen las amenazas de subir algún tipo de material comprometedor a redes sociales. El subir material a redes sociales, se considera violencia moral y psicológica”, ahonda el especialista de la fiscalía.

Acorde al libro, Sexología y Tocoginecología Legal, del médico, literato y conferencista argentino Leo Julio Lencioni, lo más común por lo que no denuncia una víctima incluye: sentimientos de vergüenza, la interrogación, la revisión genital, temor a represalias, que la denuncia ocasione alteraciones en la relación familiar, que se divulgue su identidad, desconfianza a las autoridades e inclusive que personas cercanas piensen que ella lo ocasionó mediante provocaciones.

Además, Adriana Romo expone que cuando se denuncia, la víctima tiene que confiar normalmente en un hombre para que la examine, cuando se supone que debería ser de preferencia una mujer la que haga el examen o que la víctima esté por lo menos acompañada de un miembro femenino del personal, situación que no ocurre. “Se debe considerar que el denunciar la violación es denigrante para la víctima, y en varias ocasiones no se captura al agresor”, agrega Romo.

Muchas veces el conocimiento de un caso de violación, se da porque alguien cercano a la víctima lo reporta. La ley de víctimas del estado indica que toda persona que le conste que existe un caso de algún tipo de agresión sexual, tiene la obligación reportarlo. Incluso el código penal estipula en el artículo 233 que se dará prisión a quien tenga conocimiento del delito y no denuncie. 

Adriana Romo señala que no todo el personal de atención a víctimas en Torreón está capacitado para brindar una atención de calidad a las víctimas, incluso, afirma, se puede decir que muchos continúan teniendo ciertos prejuicios sobre el tema.

Efectos en la víctima

Según comenta la psicóloga Adriana Romo, en su experiencia una persona que fue víctima de abuso jamás se recupera por completo, sobre todo si ocurre en la infancia o adolescencia. 

Asegura que jamás ha visto un solo paciente que asimile lo sucedido. “Es un daño muy grande que influye en el desarrollo de la personalidad. Una mujer adulta puede llegar a comprender, incluso llegar a perdonar y continuar siendo una persona funcional”, indica. 

En el libro “Violencia contra los niños” del español José San Martín, exdirector del Centro Reina Sofía para el estudio de la violencia, se mencionan una gran cantidad de consecuencias a corto, mediano y largo plazo debido al abuso sexual, especialmente en los niños. Entre las consecuencias a corto plazo, se encuentran: sentimientos de tristeza, cambios en el estado de ánimo, irritabilidad, temor o miedo, vergüenza, culpa, ansiedad, baja autoestima, rechazo al propio cuerpo, dificultad para concentrarse, desmotivación, agresividad, hostilidad hacia el agresor, consumo de drogas, embarazo, huida del hogar, conductas suicidas y rechazo a ciertas personas.

Las consecuencias a mediano y largo plazo incluyen: depresión, trastornos del sueño o de la alimentación, temor a la expresión sexual, intentos de suicidio, ingestión de drogas o alcohol, inserción en actividades de riesgo, ideas sexuales distorsionadas, enfermedades de transmisión sexual, disfunción sexual, baja autoestima, estigmatización, estrés postraumático inadaptación social y relaciones conflictivas tanto familiares como sociales.

Así mismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica las posibles consecuencias en cuatro grupos: salud reproductiva como disfunción sexual o embarazo no planeado; salud mental como depresión y comportamiento suicida; consecuencias conductuales como comportamientos de riesgo y consecuencias mortales como aborto inseguro, enfermedades venéreas o muerte por suicidio.

Related posts

Adiós, DOF de papel | Vanguardia

reporter

Secretaría de Seguridad implementa operativo tras asesinato de 13 en Veracruz

reporter

“Rake”, serie australiana, en Sundance TV

reporter

Leave a Comment